A la luz del flexo su pelo parece mas rojo de lo que es... incluso parece que se le nota más la raiz. Y sus ojos hoy están mas tristes que nunca. Está sentada frente al ordenador, pero no puede parar quieta. Se levanta, da una vuelta por casa buscando algo que hacer, va al salon, enciende la tele, ve que no echan nada y la apaga. De vuelta a la habitacion. Coge un cigarro y lo enciende en la ventana, y ve a la gente que pasa. Todos parecen felices. ¿Porque yo no? Se pregunta. ¿Por que mis ojos siempre estan tristes? ¿Porque tengo que llorar aunque no quiera? ¿Porque no puedo sonreir con la facilidad con la que lo hacen los demas? ¿Porque no podré arrancarme el corazón y tirarlo a la papelera mas proxima? ¿Porque sigo estando sola? ¿Porque ya nada me importa?
Y entre humo y lagrimas solo quedan cenizas. Recordando otras tardes sin dormir. Recordando si alguna vez llegó a ser feliz de verdad estando sola. Pensando porque la vida es tan sencilla para mucha gente que la rodea, preguntandose porque la gente cambia y ella no. Quizás ha madurado. Quizás lo ha echo antes que los demas. Quizas el resto lo ha echo y ella no.
Y el cielo se oscurece. Y la tarde es mas gris que nunca. Y no llueve. Y los niños dan voces y corren detras de una pelota. Y unas chicas, no tendrán mas de quince años hablan sobre los tios con los que se van a liar este fin de semana, sobre el ciego tan brutal que se van a pillar. Y entonces recuerda que ella tambien era asi, pero no tan como ellas. A ella le importaba el corazón, no ser mas puta que cualquiera que la rodeara.




